Uñas rojas, una espalda patentada y un cálido abrazo. El frío se dejó caer sobre Santiasko. La estufa encendida, mi polerón favorito y la espera del ser amado.
Tenía hambre, pero quise esperarte.
Y pasaron las horas, y el frío se metía por todos lados. Fui en busca de una taza de café. El timbre sonó dos veces. Contesté y eras tú.
Y el tibio abrazo se dejó caer. Y el dulce beso nos llevó al sueño…y al dulce recuerdo de un sweet pleasure.
If you enjoyed this post you might want to subscribe to our RSS Feed!
