Encendí un cigarillo, aunque no acostumbro a fumar. Traté de pensar en el porqué de las cosas y no encontré solución alguna. Simplemente estoy cansada de lo que está sucediendo y deseo que todo mejore.
Ayer amanecí pésimo. Tal vez fueron las horas de estudio, o los días sin comer, o tal vez el pedacito de pie de limón que engañó a mi estomago por varios días. Y pensar que la realidad da para engañar a muchos. Y las horas de sueño cada vez se hacen más cortas, y los momentos de entretención ya casi ni existen. Soy yo, parada frente al espejo, mirando mi aspecto deplorable.
Y las ganas de escupir al mundo entero se agigantan. Y esta maldita pena que llevo dentro de mi ya no quiere pasar desapercibida. Y entonces una lágrima intenta hacerse explicita en momentos que deseo que nada sea explicito. Y el llanto es más fuerte. Y ya no quiero seguir con esta pena. Y desearia que el mundillo de mierda fuera distinto. y desearia que todo cambiase, y volver a recuperar la confianza en la gente, y creer que existen buenas intenciones…cuando en el fondo sabes que lo único que desean es un pedazo de ti.
If you enjoyed this post you might want to subscribe to our RSS Feed!
