
Sí…a seguir luchando…aunque por estos días con la cabeza en mil partes.
La muerte de un ser querido jamás es bienvenida, pero hay que asumirla y tratar de entenderla.
Por estos días se duerme poco, se come poco, se ríe harto y se pone en práctica el apoyo mutuo y la solidaridad.
El frío cala mis huesos, pesado y delgaados. La lluvia se deja caer por la capital, pero no es impedimento para reclamar lo injusto.
Y ahí vamos. Y varias caras conocidas y más de un abrazo amigable y sincero.
Y la lluvia no entiende de marchas y tomas. Entonces la ropa comienza a mojarse. Y las calles de la capital se llenan de agua.
y no falta el paco que, como si fuera poco, decide tirarte un chorrito de agua…como si la caída no fuera suficiente.
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