Por estos días se duerme poco, se come rápido y a deshoras. Anhelas que el dia tenga 30 y no 24 horas.

He pasado más de 8 horas sentada frente a un computador. Pero, no lo niego, aunque me auto exploto, me fascina todo lo que tenga que ver con lo audiovisual. Y claro, como me fascina, no sé decir que no, entonces paso horas y horas editando, mientras mis ojos piden a gritos un descanzo..y para qué decir mi trasero…creo que ya perdí el poco y nada que me iba quedando.

Pero bueno.

Camino por la Alameda. A esta hora la gente corre a sus hogares. Tomo la micro, porque va un poco más desocupada, pero el taco que se forma entre los héroes y paseo ahumada es enorme. Entonces apoyo mi cabeza en el vidrio, esperando que el tiempo pase.

A veces busco el anhelado sueño y esas ganas de dormir hasta tarde.

A veces me pregunto que sería de mi si nunca hubiese tomado ese bus rumbo a Santiago

A veces me pregunto que hubiera pasado si yo no hubiese marcado aquella casilla que decia región metropolitana, a la hora de mi postulación.

A veces me pregunto…y sigo preguntándome…y sigo buscando la mejor respuesta, en este mar de alternativas.