Hoy, día entretenido, de esos que anhelas se repitan, ojalá, todos los días de la vida. Pude recuperar el sueño que tenía pendiente de hace ya varios días. Luego, mi destino estaba en la Vega. Aunque llevo cuatro años en Santiago, nunca la había visitado, sólo pasé muchas veces por fuera, por allí, cerca del Mapocho, donde trabajan los explotados, los nadie, los sin techo.
Mientras recorria[mos] los pasillos, me trasladé 2.200 kilómetros de la capital. Era como estar en Arica, camiando por el Terminal del Agro, por la Feria de las Pulgas, por todos aquellos lugares que sólo ir, sábado a sábado, con mi viejita.
Entre manzanas, naranjas y un par de cebollas, recordé que la clase trabajadora está entodaspartes. Y respiré profundo, y caminé disfrutando aquel paisaje de feria, que tanto me recordaba mi ciudad natal.
If you enjoyed this post you might want to subscribe to our RSS Feed!

One Response
Los créditos de la foto corresponden a la dueña del blog
xD