5 de Octubre. Se cumplen 20 años desde que ganó el NO en el Plebiscito del 88. Se habló de que llegaría la democracia y, aunque reconozco que para esos tiempos yo era muy pequeña, de todas maneras me tocó vivir el traspaso de la dictadura a una “democracia”.

Estamos en democracia. Celebra la Concertación y sus partidos. Los ochenteros recuerdan aquellos tiempos y se emocionan al ver la franja del NO, pero esta vez expuesta en una crónica que emitió el canal estatal.

Pero dejémonos de mentiras.  A quién queremos engañar. Las cosas no han cambiado mucho, sin embargo, felicito a los que han hecho de estos Gobiernos una buena democracia maquillada. Sí, porque sí que han sabido maquillarla.

Información tergiversada, desigualdad económica con una brecha que cada vez se expande más. Pobladores descontentos y ricos que disfrutan del buen momento. Educación y salud como una mercancía. De derechos ni hablar y para qué decir de sidicatos ¡Ay del que quiera unirse a un sindicato!

Medios de transportes que se ríen de los ciudadanos. Vidas apuradas y una indirencia que deja mucho que hablar. Los nadie aumentan cada día. Estan (mos) en todas partes. Y sin embargo son 20 años desde que ganó el NO. Dos décadas desde que se le prometió a un centenar de chilenos que la alegría llegaría. ¡¡Por favor!! … seamos realistas, pidamos lo imposible.